Elegir entre fondos indexados y ETFs es una de las primeras dudas serias que se encuentran quienes quieren empezar a invertir de forma pasiva. A simple vista parecen lo mismo: ambos replican índices, tienen comisiones bajas y son herramientas muy utilizadas en estrategias de largo plazo. Sin embargo, cuando llega el momento de dar el paso, muchos inversores se encuentran con preguntas clave: ¿qué diferencias reales hay entre uno y otro?, ¿qué es más adecuado para invertir mes a mes?, ¿cuál encaja mejor con mi perfil y mi forma de invertir?
La realidad es que, aunque comparten filosofía —seguir un índice en lugar de intentar batirlo—, fondos indexados y ETFs funcionan de forma distinta en la práctica. Los fondos indexados se compran y se venden a su valor liquidativo una vez al día, suelen ser muy cómodos para automatizar aportaciones periódicas y, en algunos países, tienen ventajas fiscales interesantes. Los ETFs (Exchange-Traded Funds), por su parte, también replican índices, pero cotizan en bolsa igual que una acción: puedes comprar y vender durante toda la sesión, con precio en tiempo real y una flexibilidad mucho mayor.
Qué son los fondos indexados y los ETFs
Antes de comparar qué te conviene más, es fundamental entender qué es exactamente cada vehículo y cómo funciona en la práctica. Tanto los fondos indexados como los ETFs son herramientas de inversión colectiva orientadas, en muchos casos, a la gestión pasiva, pero su operativa y su uso cotidiano tienen matices importantes.
Definición de fondo indexado
Un fondo indexado es un fondo de inversión colectiva cuyo objetivo es replicar el comportamiento de un índice bursátil concreto (por ejemplo, un índice global, uno de un país o de un sector). En lugar de que un gestor decida activamente qué comprar y qué vender, el fondo se limita a seguir la composición del índice de referencia, ajustando la cartera cuando cambian los componentes del índice.
En términos sencillos:
Un fondo indexado intenta hacer lo mismo que su índice, ni más ni menos.
Cómo funciona un fondo indexado
Algunos puntos clave de su funcionamiento:
- Valor liquidativo (NAV)
- Cada día, al cierre del mercado, se calcula el valor liquidativo del fondo (NAV):
- Es el valor de todos los activos que tiene el fondo dividido entre el número de participaciones.
- Cuando compras o vendes participaciones, no lo haces a un precio intradía, sino al valor liquidativo que se fija una vez al día.
- Cada día, al cierre del mercado, se calcula el valor liquidativo del fondo (NAV):
- Compra y venta de participaciones
- No compras directamente en bolsa, sino a través de la gestora o entidad comercializadora.
- Tus órdenes de compra/venta se agrupan y se ejecutan al cierre del día (o al siguiente, según horario de corte).
- No controlas el precio exacto al céntimo en el momento de lanzar la orden, sino que se te aplica el NAV correspondiente.
- Gestión pasiva y comisiones
- Como el fondo se limita a replicar un índice, la comisión de gestión suele ser baja comparada con fondos activos.
- No paga por un equipo de analistas decidiendo continuamente qué comprar/vender, lo que reduce costes.
- Reinversión de dividendos
- Muchos fondos indexados son de tipo acumulación: los dividendos que generan las empresas del índice se reinvierte automáticamente en el propio fondo, aumentando el valor de la participación en lugar de pagarlos en efectivo.
Perfil habitual de quien utiliza fondos indexados
Los fondos indexados encajan especialmente bien con:
- Inversores de largo plazo
- Personas que quieren construir patrimonio con horizonte de años o décadas.
- Ahorradores sistemáticos
- Quienes aportan una cantidad fija cada mes o cada trimestre, sin necesidad de estar pendientes del mercado.
- Perfiles que buscan simplicidad
- Personas que prefieren “automatizar” su inversión, sin necesidad de entrar y salir del mercado continuamente.
En resumen, un fondo indexado es ideal si quieres un vehículo sencillo, automatizable y orientado al largo plazo, donde priorizas la disciplina y el coste frente a la flexibilidad intradía.
Definición de ETF
Un ETF (Exchange-Traded Fund o fondo cotizado) también es un vehículo de inversión colectiva que, en la mayoría de los casos, replica un índice. La gran diferencia es su forma de negociación: un ETF cotiza en bolsa igual que una acción.
Dicho de otra forma:
Un ETF es un fondo que se comporta en el mercado como una acción: se puede comprar y vender durante toda la sesión, con un precio que varía en tiempo real.
Cómo funciona un ETF
Aspectos clave de su operativa:
- Cotiza en bolsa
- El ETF tiene un ticker o símbolo, como una acción.
- Puedes comprar o vender participaciones a través de tu bróker durante el horario de mercado.
- Precio en tiempo real
- Su precio cambia a lo largo del día según:
- La evolución del índice que replica.
- La oferta y la demanda del propio ETF.
- Puedes ver su cotización segundo a segundo y elegir el tipo de orden:
- A mercado (se ejecuta al mejor precio disponible en ese momento).
- Limitada (fijas un precio máximo de compra o mínimo de venta).
- Su precio cambia a lo largo del día según:
- Valor liquidativo vs. precio de mercado
- Igual que en los fondos, existe un valor liquidativo teórico (NAV) que refleja el valor de los activos subyacentes.
- El precio al que compras o vendes es el precio de mercado en ese instante, que puede estar muy cerca del NAV, aunque con ligeras diferencias.
- Comisiones
- Suelen tener bajas comisiones de gestión, similares a las de fondos indexados.
- Además, al operar vía bróker, generalmente se pagan comisiones por compra/venta (salvo en algunos brókers con promociones específicas).
- Dividendos
- Hay ETFs de acumulación (reinvierte dividendos) y de distribución (paga dividendos en efectivo).
- Su tratamiento depende del producto concreto y de la fiscalidad del país.
Perfil habitual de quien utiliza ETFs
Los ETFs suelen ser especialmente atractivos para:
- Inversores que valoran la flexibilidad y la liquidez
- Personas que quieren poder entrar o salir del mercado en cualquier momento de la sesión, sin esperar al cierre del día.
- Quienes quieren combinar inversión pasiva con cierto grado de control
- Inversores que desean:
- Ajustar posiciones en función de movimientos del mercado.
- Hacer compras puntuales cuando ven oportunidades.
- Inversores que desean:
- Perfiles cómodos con el uso de brókers y operativa bursátil
- Personas que ya están familiarizadas con órdenes de compra/venta, comisiones de intermediación y funcionamiento del mercado de valores.
En resumen, un ETF ofrece la misma filosofía de inversión indexada que un fondo, pero con más flexibilidad operativa, a costa de introducir factores adicionales como el “timing” de mercado y las comisiones por transacción.
Principales diferencias entre fondos indexados y ETFs
Aunque fondos indexados y ETFs comparten la misma filosofía de inversión (replicar un índice con gestión pasiva y bajo coste), en la práctica funcionan de manera distinta. Entender estas diferencias es clave para decidir cuál encaja mejor con tu forma de invertir.
A continuación, verás una tabla comparativa y, después, un análisis detallado de cada criterio.
Tabla comparativa: fondos indexados vs ETFs
| Característica / criterio | Fondo indexado | ETF (fondo cotizado) |
|---|---|---|
| Horario de negociación | Se compra y vende una vez al día, al cierre, al valor liquidativo (VL/NAV). | Cotiza en bolsa durante toda la sesión; puedes comprar/vender en cualquier momento. |
| Precio de compra/venta | Compras y vendes al precio de valor liquidativo calculado al cierre del día. | El precio fluctúa en tiempo real, según oferta y demanda del mercado. |
| Comisiones de gestión / mantenimiento | Muy bajas al ser gestión pasiva. | También muy bajas; en algunos casos similares o incluso menores. |
| Comisiones de compra/venta | Habitualmente sin comisión por transacción (depende de la entidad). | Suele haber comisión por cada operación de compra o venta (según bróker). |
| Flexibilidad / liquidez | Menos flexible: no cotiza en bolsa, operaciones al cierre del día. | Alta liquidez: puedes entrar o salir durante la sesión bursátil. |
| Fiscalidad / traspasos (según país) | En ciertos países permite traspasar entre fondos sin tributar hasta el rescate. | Cada venta puede generar plusvalías sujetas a tributación, según normativa. |
| Inversión periódica automática | Muy cómoda: fácil programar aportaciones periódicas automáticas. | Más complejo: depende del bróker; comisiones por operación pueden penalizar aportaciones pequeñas. |
1. Horario de negociación
Fondo indexado
- Se compra y vende al valor liquidativo que se calcula una vez al día, normalmente al cierre de mercado.
- Tus órdenes se ejecutan a ese valor, no en el momento exacto en el que las das.
- Es un sistema pensado para inversión a largo plazo, no para operar intradía.
ETF
- Cotiza en bolsa como una acción.
- Puedes comprar o vender participaciones en tiempo real durante la sesión.
- Permite reaccionar al mercado al instante, aunque eso también puede incentivar un comportamiento más especulativo si no eres disciplinado.
Conclusión: si te interesa la operativa tranquila y sin “mirar pantallas”, el fondo indexado encaja mejor. Si valoras flexibilidad para entrar/salir en cualquier momento, el ETF te ofrece esa opción.
2. Precio de compra y venta
Fondo indexado
- Siempre compras y vendes al precio de valor liquidativo (NAV) del día en que se ejecuta la orden.
- Ese valor se conoce tras el cierre del mercado.
- No puedes “aprovechar” un movimiento puntual intradía, pero tampoco te obsesionas con el minuto exacto de entrada.
ETF
- El precio cambia continuamente, como el de una acción.
- Puedes usar distintos tipos de orden:
- A mercado, se ejecuta al mejor precio disponible en ese instante.
- Limitada, marcas el precio máximo de compra o mínimo de venta.
- Te da más control sobre el precio al que entras o sales, pero también añade la variable del “timing” del mercado.
3. Comisiones de gestión / mantenimiento
En ambos casos hablamos de productos de gestión pasiva, por lo que las comisiones de gestión tienden a ser bajas.
- Fondos indexados:
- Comisiones de gestión reducidas frente a fondos activos.
- Suelen ser muy competitivos en índices amplios (globales, regionales, etc.).
- ETFs:
- También presentan comisiones muy bajas.
- En algunos índices concretos, el ETF puede tener un coste ligeramente inferior al del fondo indexado equivalente.
La diferencia real de coste muchas veces no está tanto en la comisión de gestión como en:
- Comisiones de compra/venta.
- Coste fiscal (si hay o no diferimiento en traspasos).
4. Comisiones de compra/venta
Fondos indexados
- En muchos casos, no pagas comisión por cada compra o venta de participaciones (aunque puede haber excepciones según la entidad).
- Esto los hace muy atractivos para aportar pequeñas cantidades cada mes sin preocuparte por el coste de cada operación.
ETFs
- Se compran y venden a través de un bróker, como las acciones.
- Lo habitual es que exista una comisión por operación:
- Si operas con importes pequeños y de forma frecuente, las comisiones pueden comerse una parte importante de tu rentabilidad.
- Algunos brókers ofrecen ciertas operaciones sin comisión, pero aun así debes vigilar condiciones, spreads y otros costes implícitos.
Regla práctica:
- Para inversión periódica de importes pequeños, suelen ser más eficientes los fondos indexados.
- Los ETFs son más interesantes cuando:
- Operas con importes mayores por cada orden, o
- No haces una gran cantidad de operaciones al año.
5. Flexibilidad y liquidez
Fondos indexados
- No cotizan en bolsa.
- Liquidez alta, pero no inmediata intradía:
- Pides el reembolso hoy, recibes el dinero en uno o varios días hábiles (según entidad).
- Ideales para estrategias de “comprar y mantener” (buy & hold).
ETFs
- Alta liquidez intradía:
- Puedes vender y tener la orden ejecutada al momento (dentro del horario de mercado).
- Es más sencillo:
- Hacer rebalanceos tácticos.
- Reducir o aumentar posiciones puntualmente.
6. Fiscalidad y traspasos (muy importante según el país)
Este punto es crítico y varía por jurisdicción, pero en muchos países (como España):
Fondos indexados
- Permiten traspasar de un fondo a otro (dentro de la misma categoría fiscal) sin tributar por las plusvalías en ese momento.
- Solo tributas cuando realizas un reembolso definitivo (sales a cuenta corriente).
- Es una ventaja muy relevante para estrategias de largo plazo, ya que facilita:
- Cambiar de fondo o ajustar cartera sin “peaje fiscal” inmediato.
ETFs
- Cada venta se considera una operación que puede generar ganancia o pérdida patrimonial.
- Si vendes con beneficios, es probable que debas tributar por esas plusvalías en ese ejercicio fiscal.
- Esto puede penalizar los cambios frecuentes de estrategia.
Conclusión: si tu idea es rebalancear o cambiar de producto con el tiempo, la ventaja fiscal potencial de los fondos indexados puede ser decisiva.
7. Facilidad para inversión periódica automática
Fondos indexados
- Son muy adecuados para implementar planes de aportaciones periódicas:
- Por ejemplo, invertir 100 € al mes de manera automatizada.
- Las entidades suelen permitir domiciliar aportaciones de forma muy sencilla.
- No tienes que preocuparte de:
- Comisiones por operación.
- El precio puntual del día.
ETFs
- Aunque algunos brókers permiten programar compras periódicas, suele ser menos directo:
- Cada compra puede generar comisión.
- El importe exacto que inviertes puede variar según la cotización.
- Si las aportaciones son pequeñas, el coste por operación se vuelve relevante.
Por eso, para estrategias del tipo “invierto una cantidad fija todos los meses”, muchas personas prefieren los fondos indexados.
Ventajas y desventajas de cada opción
Tanto los fondos indexados como los ETFs son vehículos potentes para invertir de forma pasiva, pero no son idénticos ni sirven igual para todo el mundo. Conocer sus puntos fuertes y sus limitaciones te ayudará a elegir con criterio… o a combinarlos de forma inteligente dentro de tu estrategia.
Ventajas de los fondos indexados
Los fondos indexados están pensados para el inversor que quiere invertir de forma sencilla, constante y a largo plazo, sin estar pendiente del mercado todos los días.
1. Simplicidad y comodidad
- Son productos diseñados para el “comprar y mantener”.
- No necesitas preocuparte por la cotización intradía ni por el mejor momento del día para entrar.
- Suelen encajar muy bien en una estrategia tipo: “Cada mes invierto X euros y me olvido”.
2. Perfectos para automatizar el ahorro e inversión
- Es muy habitual que las entidades permitan programar aportaciones periódicas (por ejemplo, el día 1 de cada mes).
- Esto te ayuda a:
- Convertir la inversión en un hábito automático.
- Evitar la tentación de “ya invertiré cuando el mercado esté mejor”.
- La automatización es clave para perfiles que:
- No tienen tiempo ni ganas de estar revisando constantemente su cartera.
- Quieren que la inversión funcione casi como un “recibo más”.
3. Menor riesgo de errores por “timing”
- Como las operaciones se ejecutan al valor liquidativo del día, no puedes obsesionarte con entrar a la hora exacta.
- Esto reduce el riesgo de:
- Comparar constantemente precios intradía.
- Quedarte paralizado esperando “el mejor momento” que nunca llega.
- En la práctica, para el inversor de largo plazo, esto suele ser una ventaja psicológica importante.
4. Ventajas fiscales en ciertos contextos
- En algunos países, los fondos de inversión (incluidos los indexados) permiten:
- Traspasar de un fondo a otro sin tributar por las plusvalías en ese momento.
- Solo tributas cuando haces un reembolso definitivo (llevas el dinero a tu cuenta).
- Esto es especialmente relevante si:
- Quieres cambiar de un fondo a otro con el tiempo.
- Prevés ajustar tu estrategia según edad, perfil de riesgo u objetivos.
- Ese diferimiento fiscal favorece el interés compuesto: el dinero que no se va en impuestos sigue trabajando para ti.
Desventajas de los fondos indexados
No todo son ventajas: los fondos indexados tienen limitaciones que conviene conocer antes de decidir.
1. Menor flexibilidad operativa
- No cotizan en bolsa:
- No puedes vender “al momento” durante la sesión.
- Si quieres reembolsar, la operación se ejecuta al cierre del día (o en uno o varios días, según gestora).
- Si buscas hacer ajustes rápidos o reaccionar a noticias en tiempo real, la estructura del fondo es menos flexible que la de un ETF.
2. Entrada mínima a veces más alta
- Algunos fondos indexados exigen una inversión mínima inicial que puede ser:
- 100 €, 500 €, 1.000 € o más, según el producto y la entidad.
- Para quien quiere empezar con cantidades muy pequeñas, esto puede ser una barrera inicial, especialmente comparado con algunos ETFs que permiten comprar fracciones.
3. Menos control sobre el precio exacto de compra/venta
- No puedes elegir el precio al que entras o sales en el mismo sentido que en un ETF.
- Lanzas la orden, pero:
- El precio final será el valor liquidativo del día, que conocerás a posteriori.
- Para la mayoría de inversores a largo plazo esto no suele ser relevante, pero si buscas máximo control intradía, puede verse como una desventaja.
Ventajas de los ETFs
Los ETFs combinan la filosofía de inversión indexada con la flexibilidad de la bolsa, lo que los convierte en una herramienta muy versátil.
1. Liquidez y flexibilidad
- Se negocian en mercados organizados igual que las acciones.
- Puedes comprar o vender en cualquier momento mientras el mercado esté abierto.
- Esto te permite:
- Ajustar la exposición a mercado rápidamente.
- Reequilibrar tu cartera en el mismo día.
- Aprovechar movimientos puntuales si forma parte de tu estrategia.
2. Comisiones de gestión bajas y estructura eficiente
- Como producto de gestión pasiva, los ETFs suelen tener comisiones de gestión muy competitivas.
- En algunos casos, incluso ligeramente más bajas que ciertos fondos indexados equivalentes.
- Son especialmente interesantes cuando:
- Inviertes cantidades medias o altas.
- Haces pocas operaciones al año (minimizando el impacto de las comisiones de compra/venta).
3. Accesibilidad y entrada mínima baja
- En muchos brókers puedes:
- Comprar una sola participación de un ETF.
- En algunos casos, incluso fracciones de participación.
- Esto convierte a los ETFs en una herramienta útil para:
- Empezar con poco capital.
- Construir carteras diversificadas sin necesidad de grandes importes iniciales.
4. Transparencia y control del precio
- Puedes ver en tiempo real:
- El precio de cotización.
- La evolución intradía.
- Puedes elegir el tipo de orden y controlar mejor:
- El precio máximo al que quieres comprar.
- El precio mínimo al que estás dispuesto a vender.
- Para quien valora el detalle y el control, esto es una ventaja frente al funcionamiento de los fondos.
Desventajas de los ETFs
Los ETFs, pese a sus virtudes, también presentan riesgos y complicaciones que conviene no subestimar.
1. Comisiones por operación
- Cada compra o venta suele conllevar una comisión de intermediación del bróker.
- Si haces aportaciones pequeñas (por ejemplo, 50–100 €) y muy frecuentes, el impacto puede ser grande:
Ejemplo simplificado:
| Aportación por operación | Comisión por operación | Porcentaje que se va en comisiones |
|---|---|---|
| 100 € | 1,5 € | 1,5 % |
| 50 € | 1,5 € | 3 % |
- En estos casos, si el bróker no ofrece condiciones especiales, puede que el ETF no sea la opción más eficiente para inversión periódica de pequeños importes.
2. Mayor riesgo de caer en el “timing” y el trading emocional
- El hecho de ver el precio en tiempo real y poder operar en cualquier momento puede provocar:
- Tentación de revisar constantemente la cotización.
- Entrada y salida frecuente del mercado.
- Decisiones impulsivas ante subidas o bajadas puntuales.
- Esto puede ir en contra de la filosofía de inversión pasiva y de largo plazo, que busca precisamente lo contrario: Pocas decisiones, bien pensadas y sostenidas en el tiempo.
3. Dividendos y reinversión menos automática en algunos casos
- Dependiendo del ETF y del bróker:
- Los dividendos pueden pagarse en efectivo en tu cuenta.
- Su reinvención en nuevas participaciones puede implicar:
- Operaciones adicionales.
- Posibles comisiones.
- En cambio, muchos fondos indexados de acumulación reinvierten automáticamente esos dividendos sin que tengas que hacer nada.
Resumen visual: fortalezas y debilidades de cada uno
| Aspecto clave | Fondos indexados | ETFs |
|---|---|---|
| Comodidad | Muy alta: ideales para automatizar y olvidarse | Alta, pero requieren algo más de gestión |
| Aportaciones periódicas | Muy adecuados, sobre todo para importes pequeños | Menos eficientes si hay comisión por operación |
| Flexibilidad intradía | Baja | Muy alta: se negocian como acciones |
| Control del precio | Bajo (al VL diario) | Alto (precio en tiempo real, órdenes limitadas) |
| Fiscalidad (según país) | Puede permitir traspasos sin tributar hasta rescate | Cada venta puede tributar plusvalías |
| Barrera de entrada | A veces importe mínimo algo superior | Muy baja (una participación o incluso fracciones) |
| Riesgo de sobreoperar | Bajo | Mayor: tentación de hacer “trading” |